Guías
La silla para el auto y el viaje a casa
La única pieza de equipo que no puedes saltarte, bien instalada.
De todo el equipo para el bebé, la silla para el auto es la que de verdad importa desde el primer minuto: la mayoría de los hospitales no te dejarán irte conduciendo sin una. Tenerla resuelta antes del parto hace que el viaje a casa sea tranquilo, no un momento frenético de manual de instrucciones en el estacionamiento.
Elegir una
- Elige una silla que cumpla las normas de seguridad actuales de tu país y el tamaño y peso de tu bebé.
- A contramarcha para recién nacidos, y a contramarcha tanto tiempo como permita la silla: es mucho más seguro.
- Comprueba que quepa en TU auto (y en cualquier segundo auto): no todas las sillas caben en todos los vehículos.
- Cómprala nueva si puedes, para conocer toda su historia; nunca uses una silla que haya estado en un accidente.
Instálala antes de la fecha probable de parto
Instálala y practica con bastante anticipación. Muchas tiendas y algunos programas de seguridad ofrecen una revisión de la instalación: una silla mal instalada es uno de los descuidos de seguridad más comunes. Aprende a pasar y ajustar el arnés cuando no sea por primera vez a las 3 de la mañana con un recién nacido.
Sujetar a un recién nacido
- Tiras ajustadas: no deberías poder meter más de un par de dedos debajo de ellas.
- El clip del pecho (donde lo haya) a la altura de las axilas.
- Nada de abrigos voluminosos bajo el arnés: vístelo con ropa ligera y mete una manta por encima en su lugar.
- Limita el tiempo en la silla a los viajes; los recién nacidos no deberían quedarse en ella por horas.
Las normas y los estándares aprobados varían según el país: sigue tu reglamentación local y, si puedes, haz que un instalador capacitado revise la instalación antes de que llegue el bebé.