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Flujo durante el embarazo: qué es normal
Más flujo es normal en el embarazo; aquí va cuándo mencionarlo.
Notar más flujo en el embarazo puede inquietar si nadie te avisó, pero el aumento del flujo es uno de los cambios más normales que existen. Más circulación de sangre y más hormonas simplemente significan más cantidad. Lo útil es saber cómo se ve un flujo saludable, para que un cambio de verdad resalte.
Flujo normal del embarazo
El flujo saludable (llamado leucorrea) es delgado, de color blanco lechoso o transparente, y de olor suave. A menudo aumenta a medida que avanza el embarazo, y cerca del final puedes notar más. Un protector diario y ropa interior de algodón transpirable suelen ser todo lo que necesitas; evita las duchas vaginales, que alteran el equilibrio natural.
Vale la pena mencionárselo a tu profesional
- Picazón, irritación o flujo blanco espeso: posiblemente candidiasis, fácil de tratar.
- Un olor fuerte o a pescado, o color verde o gris: una posible infección que revisar.
- Cualquier sangrado o manchado marrón: siempre hazlo evaluar.
- Un chorro repentino o un goteo constante de líquido claro: puede que hayas roto fuente.
Cerca del final
Al final del embarazo podrías expulsar el tapón mucoso: una masa de flujo espeso y gelatinoso, a veces teñido de rosa («la señal»). Es indicio de que las cosas se están preparando, aunque el parto todavía puede tardar días. Menciónalo, pero por sí solo no es una emergencia.
Ante la duda entre pérdida de líquido y flujo, llama: distinguir la rotura de fuente del flujo normal es algo que tu equipo prefiere mucho más revisar que dejarte adivinar.