Guías
El «cerebro de embarazada» es real
¿Olvidadiza y con la mente nublada? No te lo estás imaginando.
Entras a una habitación y olvidas para qué, pierdes las llaves dos veces antes del desayuno, te quedas en blanco con una palabra conocida a mitad de la frase. El «cerebro de embarazada» (o «cerebro de bebé») es un fenómeno real y bien documentado: no es un defecto de carácter ni señal de que algo ande mal contigo.
Por qué pasa
Se acumulan varias cosas: hormonas en aumento, sueño interrumpido y una mente discretamente absorta en el enorme proyecto de convertirse en madre. Los estudios de imágenes cerebrales incluso muestran cambios reales en el embarazo, que se cree que te afinan para crear vínculo y leer las señales de tu bebé. Así que parte de esa «niebla» puede ser tu cerebro repriorizando, no fallando.
Vivir con la niebla
- Anota las cosas: listas, recordatorios, un calendario que de verdad revises.
- Haz una cosa a la vez; la multitarea es donde se caen las pelotas.
- Protege el sueño donde puedas: la niebla y el agotamiento se alimentan mutuamente.
- Bájale la importancia: olvidar nombres no es un referéndum sobre tu competencia.
- Ten las llaves, el teléfono y las notas en un único lugar fijo de la casa.
Se pasa
Para la mayoría la niebla se levanta en los meses posteriores al parto (aunque la falta de sueño del recién nacido puede alargarla). Mientras tanto, el sentido del humor ayuda, y también avisar a la gente a tu alrededor, para que recojan algunos de los cabos sueltos.
Si los olvidos vienen con un ánimo bajo persistente, ansiedad o dificultad para funcionar, menciónalo a tu profesional: a veces la «niebla» es en realidad agotamiento, anemia o un ánimo bajo que vale la pena tratar.