Guías

Hablarle a tu pancita

Tu voz es la primera lección de lenguaje de tu bebé.

Hablarle a tu pancita puede sentirse un poco tonto al principio, y es uno de los hábitos más valiosos que puedes construir. Mucho antes de nacer, tu bebé se está sintonizando con el ritmo y la melodía de tu voz, y se vuelve el sonido en el que más confía cuando llega.

Por qué tu voz es especial

Tu voz le llega a tu bebé tanto por el aire como a través de tu cuerpo, así que le llega con más claridad que cualquier otro sonido. Para el tercer trimestre, los bebés pueden reconocerla: los recién nacidos giran hacia la voz de su mamá y se calman con ella a las pocas horas de nacer. Hablarle ahora sienta las primeras bases del lenguaje y del vínculo.

Maneras fáciles de hacerlo

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Estos pequeños momentos hacen que el embarazo se sienta real y construyen un vínculo antes de que se conozcan cara a cara. No hay guion ni manera incorrecta: un minuto de vez en cuando es más que suficiente.

Si hablarle a la pancita se siente forzado, no te obligues: poner música, tararear o simplemente vivir tu día con tu bebé acompañándote funciona igual de bien.