Guías
Viajar durante el embarazo
Cuándo ir, cómo volar cómoda y qué empacar.
Una «luna de bebé» o un viaje de trabajo no tienen por qué quedar descartados. Para la mayoría de los embarazos sanos, viajar está bien con un poco de planificación, y los meses del medio suelen ser el momento ideal, cuando ya pasaron las náuseas tempranas y todavía te mueves con comodidad.
La mejor ventana
Muchas encuentran el segundo trimestre (más o menos las semanas 14 a 27) el momento más fácil para viajar: más energía, menos malestar, menor riesgo de aborto que al inicio. Los viajes largos y volar se complican más adelante, y las aerolíneas fijan sus propios límites, a menudo alrededor de las 36 semanas para vuelos cortos y antes para los largos, a veces pidiendo una nota de tu profesional después de las 28 semanas. Verifica antes de reservar.
Volar cómoda
- Muévete cada 30 a 60 minutos y flexiona las pantorrillas: el embarazo aumenta el riesgo de coágulos al estar mucho rato sentada.
- Usa medias de compresión en vuelos largos y mantente bien hidratada.
- Reserva un asiento de pasillo para tener espacio para las piernas y fácil acceso al baño.
- Lleva tu carné de control prenatal y cualquier medicamento en tu equipaje de mano.
- Los escáneres son seguros; si prefieres, puedes pedir una revisión manual.
Adondequiera que vayas
Contrata un seguro de viaje que cubra explícitamente el embarazo y averigua dónde está el hospital más cercano. Ten cuidado con los destinos que requieren vacunas vivas o que tienen riesgo de Zika; revisa las recomendaciones actuales. Con la comida y el agua en el extranjero, sigue las reglas habituales de alimentación segura con un poco más de rigor para evitar infecciones estomacales que ahora pegan más fuerte.
En auto y en tren
El mismo principio: divide los trayectos largos para caminar y estirarte. Usa siempre el cinturón con la banda de la cadera por debajo de la pancita y la diagonal entre los pechos, nunca cruzando la pancita.
Evita viajar, u obtén una autorización específica primero, si tienes un embarazo de alto riesgo, antecedentes de parto prematuro, preeclampsia o problemas de placenta. Ante la duda, una llamada rápida a tu profesional lo resuelve.