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Café durante el embarazo

Cuánto está realmente bien, y de dónde sale el límite.

Para mucha gente, el café es menos una bebida que un ritual: la taza calentita que empieza el día. La buena noticia es que casi con seguridad no tienes que renunciar a él. Las recomendaciones actuales hablan de moderación, no de abstinencia, y los números son más amables de lo que internet suele hacerlos parecer.

El número que importa

La mayoría de los organismos importantes ponen el tope en unos 200 mg de cafeína al día durante el embarazo. Eso es más o menos una taza de café de filtro, o dos espressos pequeños. La cafeína atraviesa la placenta, y tu bebé no puede eliminarla como tú, así que el límite tiene que ver con mantener su exposición suave, no con que una sola taza sea peligrosa.

Dónde se esconde la cafeína

El café es la fuente obvia, pero se va sumando a lo largo del día desde lugares que quizás olvides:

Por qué la precaución

Los consumos muy altos se han asociado en estudios con bajo peso al nacer y, de forma menos consistente, con aborto. La evidencia no es lo bastante fuerte para prohibir la cafeína, pero sí lo suficiente para mantenerla moderada. Quedarte cerca o por debajo de los 200 mg te deja cómodamente del lado seguro sin el estrés del todo o nada.

Maneras fáciles de reducir sin sentir que te privas

Si tienes presión alta, problemas para dormir o un embarazo de alto riesgo, tu profesional puede sugerirte bajar de los 200 mg. Ante la duda, pregunta: te fijarán un número que se ajuste a tu situación.