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Dolor de cintura pélvica (DPP), explicado
Común, tratable, y no algo que tengas que aguantar a fuerza.
El dolor en la pelvis, las caderas, la ingle o la zona lumbar —a veces un crujido o chasquido, a veces un pinchazo agudo al moverte— es común en el embarazo. Se llama dolor de cintura pélvica (DPP), antes conocido como SPD. Es común, no es dañino para tu bebé y, lo importante, tiene tratamiento. No tienes que simplemente aguantarlo.
Por qué pasa
Las hormonas ablandan los ligamentos alrededor de tu pelvis para prepararte para el parto, lo que puede dejar las articulaciones menos estables y con movilidad despareja. Suma el cambio de peso y de postura, y los movimientos de todos los días —las escaleras, salir del auto, girar en la cama— pueden volverse dolorosos.
Qué ayuda en el día a día
- Mantén las rodillas juntas al entrar y salir del auto y de la cama (siéntate y gira).
- Sube las escaleras de un escalón a la vez, o empieza con la pierna que menos te duele.
- Siéntate para vestirte; evita pararte sobre una sola pierna.
- Una almohada entre las rodillas de noche mantiene la pelvis alineada.
- Un cinturón de soporte ayuda a algunas personas; el calor en la zona puede aliviar.
Busca tratamiento: funciona
El paso más efectivo es una derivación a una fisioterapeuta de salud de la mujer, que puede evaluarte, darte ejercicios dirigidos y, a veces, un cinturón de soporte o muletas. Tratarlo pronto evita que empeore, y la mayoría de las personas mejora. Suele ceder después del parto.
Pídele a tu matrona o a tu médico una derivación a fisioterapia en lugar de aguantar a pulso: un tratamiento temprano y específico es lo que hace la diferencia, y tienes derecho a él.