Guías
Estrías, con honestidad
La verdad honesta, y cómo ser amable con tu piel y contigo misma.
Las estrías son uno de los cambios del embarazo de los que más se habla y menos se controlan. Aquí va la versión honesta: son muy comunes, no son señal de que hiciste algo mal y ninguna crema las previene de forma confiable. Lo que sí puedes hacer es cuidar tu piel y, en igual medida, ser amable con cómo te sientes al respecto.
Qué son en realidad
Cuando la piel se estira rápido, el colágeno y la elastina de su capa media pueden romperse un poco, mostrándose como rayas, a menudo en la pancita, los pechos, las caderas o los muslos. Que las tengas o no depende sobre todo de la genética y de qué tan rápido se estira la piel, no de cuánta crema usaste. Suelen empezar rosadas, rojas o moradas y se aclaran hasta líneas plateadas en los meses posteriores al parto.
Qué ayuda (un poco)
- Hidratar mantiene la piel cómoda y con menos picazón mientras se estira: no garantiza prevención, pero se siente bien.
- Mantenerte hidratada y comer bien apoya la salud de la piel en general.
- Un aumento de peso gradual y constante estira la piel de forma menos brusca que un aumento rápido.
- Después del parto, algunas notan que las cremas con retinoides o los tratamientos en clínica aclaran las marcas, pero guarda los retinoides hasta que ya no estés embarazada ni amamantando.
La parte que ninguna crema arregla
Muchas mamás llevan sus marcas como el mapa de algo extraordinario que hizo su cuerpo. No tienes que amarlas, pero tampoco tienes que pelear una batalla perdida contra tu propia genética. Cualquiera de los dos sentimientos está permitido.
Si las marcas aparecen de repente con picazón intensa, sobre todo en el tercer trimestre, coméntalo: en raras ocasiones apunta a una condición de la piel del embarazo que vale la pena revisar.