Guías
Preparar la maleta del hospital
Lo que de verdad usarás, y lo que puedes dejar en casa.
Preparar la maleta del hospital es una de esas tareas que hacen que el parto se sienta real. Trata de tenerla lista hacia las 36 semanas, por si tu bebé llega antes. El truco es empacar para tres momentos —el trabajo de parto, tu estancia y el regreso a casa— sin cargar una maleta que nunca abrirás.
Para el trabajo de parto
- Tu carné de control prenatal y el papeleo del hospital.
- Un camisón cómodo o una camiseta vieja que no te importe que se ensucie.
- Bálsamo labial, una liga para el pelo y un cargador de teléfono con cable largo.
- Bocadillos y bebidas para ti y para tu pareja de parto.
- Cualquier cosa para tu comodidad: música, una almohada de casa, aceite de masaje.
Para tu estancia
- Varios pares de ropa interior de algodón oscura y de cintura alta, y toallas posparto (flujo abundante).
- Ropa cómoda y holgada, una bata y pantuflas.
- Artículos de aseo, y crema para pezones si planeas amamantar.
- Sostenes de lactancia o sostenes cómodos y discos absorbentes.
- Teléfono, cargador, y algo de efectivo o tarjeta para el estacionamiento.
Para el bebé
- Bodies y pijamas enteritos en talla de recién nacido y de 0 a 3 meses.
- Un gorrito, manoplas antiarañazos y un suéter o una chaqueta.
- Pañales y algodón o toallitas para piel sensible.
- Un conjunto para el regreso a casa y una manta.
- Una silla para el auto bien instalada (normalmente no puedes irte sin una).
Déjalo en casa
No necesitarás un guardarropa entero, muchos juguetes ni objetos de valor. Muchos hospitales proveen algunas cosas básicas; revisa el tuyo. Empaca una maletita aparte para tu pareja, para que no saquee la tuya. Y guarda la maleta en un lugar donde puedas tomarla con una sola mano a las 3 de la mañana.
Las listas varían según el país, el lugar del parto y si planeas un parto en casa o una cesárea: pídele a tu matrona sus recomendaciones específicas y cualquier documento que debas llevar sí o sí.